miércoles, 15 de octubre de 2014

Procrastinación

¿Procrastinación es igual que Postergar?



En esta ocasión, después de investigar y descubrir cuáles son los motivos más importantes, por los cuales no conseguimos nuestras metas, quiero destacar uno, al que deberíamos prestarle mucha atención, puesto que puede convertirse en nuestro mayor enemigo.
Muchas son las personas que padecen de este comportamiento, algunas, ni siquiera se percatan de la dificultad que obtienen en cada emprendimiento debido a esta actitud. Me refiero a la Procrastinación.
¿Sabes qué significa esta palabra? 
El término procede del latín: procrastinare, que se divide en  pro, que significa “adelante”, y crastinare, que tiene que ver con “mañana”. 
Entonces, Procrastinar significa dejar las tareas para más adelante.
No se debe confundir el término, con postergar o posponer, puesto que, cuando se pospone algo, suele ser para atender algo más importante y urgente. Sin embargo, al procrastinar, se posterga una tarea sustituyéndola por otra menos importante y urgente, y eso sí que es peligroso y denota una mala gestión del tiempo. Resumiendo, al procrastinar, se le da prioridad, a lo banal, a lo innecesario, por sobre lo verdaderamente prioritario e importante.

¿Cómo se gestiona lo importante?

Se debe prestar verdadera atención para gestionar debidamente el tiempo, ordenando y organizando las tareas por orden de urgencia e importancia, dando cumplimiento sin la más mínima distracción.

Cuando existe algo relevante, debería hacerse cuanto antes; jamás dejarlo para luego. El resto del tiempo dedicarlo a tareas también importantes pero no tan urgentes.
Al enfrentarse con asuntos menos significativos aunque urgentes, deberían delegarse, y cuando no son ni importantes ni urgentes, simplemente ignorarlos, considerándolos una pérdida de tiempo, salvando el momento planificado, destinado al descanso, la recreación o el ocio.
La persona que gestiona bien su tiempo, jamás Procrastina, puesto que su misión y visión se enfocan en la planificación, considerando un orden de importancia en las tareas a realizar, actuando según la urgencia y la prioridad, para obtener un buen resultado. Por el contrario, la que no lo hace, siempre está desaprovechando excelentes oportunidades, además de tener la incapacidad de proponerse metas y darle cumplimiento.

¿Por qué procrastinamos? 


Estamos movidos por deseos y aversiones. 
Vamos creando cierto apego a las impresiones positivas y aversión hacia las negativas. Cuando sentimos aversión hacia una tarea específica, ocurre el hecho de la procrastinación, porque en la mente se crea la sensación desagradable y en consecuencia el rechazo inconsciente a la puesta en marcha.
Cuando se tiene miedo a no saber o no poder desarrollar un trabajo, es común procrastinar, pensando en la incapacidad de completar o desenvolverse adecuadamente con la labor específica, quizá recordando una situación similar en el pasado, donde se experimentó el fracaso y eso ocasionó emociones no placenteras. 
Por tal motivo, surge la tendencia a realizar tareas que nos brindan placer y no presumen ningún riesgo de inseguridad o descontento. Así que es absolutamente comprensible, sin embargo peligroso, si no se lo tiene en cuenta para poder corregirlo, de lo contrario se va por el camino de la dificultad para obtener logros exitosos.

Conclusión… ¿Qué hacer para no postergar lo importante?

Se trata de incorporar nuevos hábitos para modificar la actitud.

1-Tener en cuenta constantemente a modo de alerta un recordatorio acerca del tema. Por ejemplo: en un sitio visible un cartel que diga “Alerta a la Procrastinación”

2-Plenamente alerta, significa que cuando haya tentación de dejar un tema importante para más tarde, en primer lugar debe aceptarse y observar detenidamente qué está ocurriendo con las emociones sin juzgar el comportamiento.

Algunas preguntas que pueden ayudar a modificar la actitud y comprender la verdadera razón de la procrastinación en ese momento son: ¿Qué estás pensando? ¿Cómo te sientes? ¿Qué emociones experimentas? ¿Qué sensaciones físicas? ¿Dónde las sientes? ¿Qué características tiene lo que observas? ¿Se repite? ¿Se desplaza? ¿Es intenso?... Esta es una tarea que permite conseguir mucha información mientras la tentación de procrastinar se va dilapidando. Luego reflexiona: ¿Cuál es el problema? ¿Te das cuenta de que estás intentando sustituir una tarea importante por otra que no lo es? ¿Qué opciones se te ocurren para solucionarlo? ¿Tu mente está creando excusas? ¿Cuáles? ¿Son reales? ¿Qué paso puedes dar ahora mismo para comenzar esa tarea?
La procrastinación es la tendencia a postergar acciones o situaciones importantes que deben atenderse. Si la incorporas a tu vida como forma de proceder cotidiana, se convertirá en un peligroso hábito que te robará mucho tiempo y te impedirá alcanzar muchos éxitos.

3-Desafiar y Enfrentar a los miedos. Solo se disipa el temor tomando acción. Ninguna persona exitosa obtuvo resultados, sin afrontar adversidades, además de aprender y aplicar nuevos conocimientos para llevar a feliz término una tarea. Por más preparado y capacitado que se considere un individuo, jamás estará absolutamente completo de información, siempre tendrá que estar dispuesto a seguir aprendiendo. Es normal tener incertidumbres. Es muy útil definir los pasos generales que se necesitan para llevar a cabo un trabajo y mucho mejor, aún subdividir cada punto en acciones más pequeñas. De este modo es más controlable y manejable, por consiguiente resulta más fácil y sencillo, provocando más motivación y claridad al asunto.

4-Aquí y Ahora. La actitud correcta es “Hacerlo ya”. Cuando se presenta una labor importante, la pregunta sería, si se puede hacer y acabar en menos de 5 minutos, si la respuesta es si, para qué esperar… “Hacerla ya y quitársela del medio”, en el caso que insuma más tiempo, identificar el primer paso para ponerla en marcha y hacerlo inmediatamente.

5-Dar importancia a los Objetivos Resueltos. Celebrar los logros obtenidos. Hacer hincapié en esos acontecimientos del pasado, que cuando se presentaron fueron difíciles o complicados de resolver y a pesar de todo fueron disipados exitosamente, gracias al plan de acción, el desarrollo y la constancia, abordados rápidamente y con la confianza necesaria, que hizo posible la oportuna solución.
Los buenos recuerdos aportan una gran motivación. Tener presente que en el pasado se hayan alcanzado algunos logros, otorga confianza y seguridad, puesto que demuestra que si en ese entonces fue posible, no hay absolutamente nada que indique que ahora no se pueda conseguir.


En mi humilde opinión, con solo tener constancia que todos los seres humanos pasamos alguna vez por estas situaciones y fuimos presa fácil de la procrastinación, estamos en condiciones óptimas de modificarlo, para obtener los resultados que deseamos, sin recurrir a falsas justificaciones, que no hacen otra cosa que retrasar el crecimiento y la satisfacción personal.



Tu Amiga
Adry Restelli

No hay comentarios:

Publicar un comentario