Desidentificación Progresiva con la entidad “EGO”
Podrás despertar la identidad del “Testigo”, solo déjate fluir con intención de romper tus barreras, siéntelo en tu corazón, lee y relee hasta tu comprensión, experimenta la nueva percepción y disfruta…
Tengo un cuerpo, sin embargo, no soy mi cuerpo. Puedo ver y sentir y lo que se puede ver y sentir no es el auténtico Ser que ve. Mi cuerpo puede estar cansado o excitado, enfermo o sano, sentirse ligero o pesado, sin embargo, eso no tiene que ver con mi yo interior.
Tengo deseos, sin embargo, no soy mis deseos. Puedo conocer mis deseos y lo que se puede conocer, no es el auténtico Conocedor. Los deseos van y vienen, flotan en mi consciencia, sin afectar a mi yo interior. Tengo deseos… No soy mis deseos.
Tengo emociones, sin embargo, no soy mis emociones. Puedo percibir y sentir mis emociones y lo que se puede percibir y sentir no es el auténtico Perceptor. Las emociones pasan a través de mí… no afectan a mi yo interior. Tengo emociones… No soy mis emociones.
Tengo pensamientos, sin embargo, no soy mis pensamientos. Puedo conocer e intuir mis pensamientos y lo que puede ser conocido no es el auténtico Conocedor. Los pensamientos vienen a mí y luego me abandonan, sin afectar a mi yo interior. Tengo pensamientos… No soy mis pensamientos. Soy lo que queda, un puro centro de percepción consciente. Un Testigo inmóvil de todos esos pensamientos, emociones, sentimientos y deseos.
Método Zen de Respiración
Esta técnica te va a permitir llevar la atención a tu propia mente, acompañando a la respiración, sintiendo y percibiendo, tanto las sensaciones físicas, como los pensamientos que aparecen mientras se inspira y exhala…
La propuesta es que cuentes 40 respiraciones completas. (Inhalar y exhalar siempre por nariz). Para contar fácilmente cada respiración, al soltar el aire, mentalmente contarás: unoooooo… dooosssss… treeessss y así hasta 40, vaciándote totalmente en cada exhalación, disolviendo las tensiones acumuladas en el cuerpo.
Es posible, que se agolpen pensamientos, al principio y que tu consciencia se vea invadida de algún contenido que le cause ansiedad… no importa, tú sigue adelante observando no solo que tu mente es capaz de estar atenta a la numeración progresiva de los 40 pasos, sino que además permanece consciente de pensamientos y sensaciones que simultáneamente “caben” en la visión de tu “darte cuenta”.
Recuerda que aunque tratas de no despistarte… lo importante es darte cuenta que te has despistado y de esa forma volver, una y otra vez, al eje de la atención despierta… Cada desatención “observada”, supone un pequeño despertar del “sueño” que circula inconsciente en el seno de las corrientes de pensamiento asociativo (Capacidad innata que se empieza a desarrollar desde la niñez).
Cuando te despistes, vuelve al número que recuerdes último, sigue desde ahí. Si al finalizar, sucede que te encuentras muy a gusto puedes quedarte en silencio el tiempo que desees. También tienes la opción de comenzar a contar nuevamente otras 40 respiraciones o simplemente permanecer en “el observador”, mientras tus pensamientos desfilan, dándote cuenta de ellos sin que te identifiques con ellos.
El “Observador” es la “Consciencia Testigo”, es una especie de espectador que ve el espectáculo de su propia mente, mientras él permanece consistente e inamovible. Para representar mejor esta idea, te puedes imaginar sentado a la orilla de un río (Consciencia Testigo), mientras pasan flotando troncos llevados por la corriente de agua (Los Pensamientos). Al igual que los troncos, tus pensamientos vienen y se van en la pantalla de tu consciencia sin que tengas que identificarte con ellos.
La práctica del silencio “Auto-Consciente”, trabaja en los niveles más profundos de tu subconsciente… verás el cambio significativo de expansión y apertura que ha experimentado tu consciencia… Persevera…








